Nos dirijimos al caming con piscina del pueblo haber si nos quitamos el polvo del camino y vaya tú por donde coincidimos con unos vasco-franceses de lo mas majetones que viajaban con estandarte y todo...!
Lo prometido es deuda, la bandera de tu equipo en namibia!
Tras parar un par de dias ponemos rumbo al norte, hasta la frontera con Anogola. 4 horas de grava en buenas condiciones para ver las cataratas Epupa, un lugar alejado pero que merece la pena, donde los baobabs abrazan algunas piedras para evitar que se las lleve la corriente, y las palmeras dejan caer pesadas ramas al ser balanceadas por el viento.
Por el camino vemos varias aldeas himbas, mucho más auténticas, gente que se dedica al pastoreo y no espera un dolar de los turistas y unos niños como locos por jugar con cualquiera que tenga un rato para dedicarles. Qué divertida es la infancia cuando después del cole no te abrasan con actividades extraescolares.....!
Al día siguiente nos diriguirnos hacia el oeste, hasta el límite con la costa de los esqueletos cerca de Otijambo una de las zonas más alejadas y despobladas del pais, y desde allí iremos hacia el sur hasta Sesfonten donde estará la gasolinera más cercana pasando por Purros.
Desde Otijambo seguimos el curso de un par de rios y digo literal, conduciendo por dentro del lecho del rio Khumib, hasta Himbaprinx, donde bordeamos el monte para seguir por el cauce del rio Hoarusib hasta Purros. Desde Himbasprinx las vistas del valle que se abre hacia Purros son increibles y el camino una tortura.
Si un libro sobre el fracaso no se vende, es un éxito? Pues esto es parecido......
Hemos tenido que cavar por primera vez en todo el viaje para desenterrar el coche en dos ocasiones bajo la curiosa mirada de girafas, orix y avestruces. De Purros a Sesfonten piedras y más piedras y menos encanto en el entorno, aunque en Sesfontein empiea una pista bien conservada y casi sin curvas hasta Palwang que parece una montaña rusa, muy diertida. Por fín en Palwang y por fin después de unos dias como quáqueros hoy dormimos en un camping.
Nustra próxima parada el Monte Erongo, un macizo volcánico q llega a alcanzar los 2216 m, con formaciones rocosas de lo mas curiosas y el Spizkope que ofrece una silueta de picos alzados que dejan una imagen preciosa en medio de planices semideserticas y un camping entre las rocas de los que merecen una visita. Mirar que animalitos mas majos tienen por aquí...
De camino a Swakopmund nos llama la atención una mina de uranio; Rosslin. Del grupo Rio Tinto, los mismos q en Galdakano. Probamos suerte.... Y conseguimos que nos recIba un hombre del departamento de marketing que se porta genial y viéndonos interesados nos hace una minivista explicandonos desde como se extraeel uranio hasta como es distoribuido. Nos enseña unas muestras del proceso. Una visita muy interesante que consigue hacernos una idea de hasta que punto la minería es el motor de la economía de este país. Por supuesto uranio únicamente para uso eléctrico, si al final van a ser buenos chicos...
Swakpmound, parece un pueblecito sacado de un cuento de Babiera. Paseamos por sus calles tranquilas, limpias y ordenadas. Cruzamos el continente de este a oestey por fin vemos el Atlántico y volvemos a sentir frío!
Cerca está la Reserva de focas de Cape Cross, llegamos en plena época de cria y entre el pescado muerto y las placentas que hay por la arena, el olor hace que se revuelva el estómago, aún así es espectacular.
Nuestra siguiente parada es la capital Windhoek. Para ello vamos cruzando el parque namib-naukluft viendo unas plantas que pueden llegar a vivir 2000 años y atravesando las colinas Thomas Hockland hasta alcanzar la ciudad pasando por nuestro primer township.
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